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Como poner limites a los niños sin dañarlos

Como poner limites a los niños sin dañarlos

Establecer límites para un niño de 14 meses

No soy partidaria de la crianza permisiva. Los niños necesitan límites para sentirse seguros. Pero establecerlos y hacerlos cumplir es complicado, sobre todo si se trata de evitar la coacción, las amenazas y los sobornos. El “límite tranquilo y firme” es un músculo de la crianza que hay que ejercitar y construir con el tiempo. A mí se me daba mucho mejor cuando interactuaba con el hijo de otra persona. Cuando tu hijo se comporta de forma grosera o insegura y se te corta la mecha, las emociones se disparan. En el peor de los casos, la amígdala secuestra el córtex prefrontal e inunda tu cuerpo de adrenalina y cortisol, poniéndote en modo lucha o huida. Publicidad

En este punto, ya no eres un ser humano racional. Una vez que tu cerebro “de abajo” (como lo llama el Dr. Dan Seigel) ha tomado el control; tu capacidad de pensar está disminuida, no estás regulado emocionalmente y tu percepción de la situación está probablemente sesgada. La mejor manera de permanecer en tu cerebro “de arriba” es cuidarte muy bien y mantener la perspectiva de “maratón-no-sprint” en la crianza de los hijos, hijos con los que, con suerte, tendrás relaciones largas y maravillosas.Como ayuda, aquí tienes otros 10 consejos para facilitar los límites y las fronteras.1. Piensa con antelación. Haz un plan y sé estratégico. En la crianza de los hijos, hay que ir un paso por delante. Por suerte, nosotros tenemos la corteza cerebral desarrollada de la que carecen nuestros hijos. A menudo conocemos los lugares en los que nuestros hijos van a empujar o a desmoronarse. Ya sea a la hora de comer o de acostarse, tómate el tiempo necesario para pensar bien las cosas y saber dónde están tus límites con antelación. Publicidad

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Qué son los límites para los niños pequeños

No soy partidaria de la crianza permisiva. Los niños necesitan límites para sentirse seguros. Pero establecerlos y hacerlos cumplir es complicado, sobre todo si se trata de evitar la coacción, las amenazas y los sobornos. El “límite tranquilo y firme” es un músculo de la crianza que hay que ejercitar y construir con el tiempo. A mí se me daba mucho mejor cuando interactuaba con el hijo de otra persona. Cuando tu hijo se comporta de forma grosera o insegura y se te corta la mecha, las emociones se disparan. En el peor de los casos, la amígdala secuestra el córtex prefrontal e inunda tu cuerpo de adrenalina y cortisol, poniéndote en modo lucha o huida. Publicidad

En este punto, ya no eres un ser humano racional. Una vez que tu cerebro “de abajo” (como lo llama el Dr. Dan Seigel) ha tomado el control; tu capacidad de pensar está disminuida, no estás regulado emocionalmente y tu percepción de la situación está probablemente sesgada. La mejor manera de permanecer en tu cerebro “de arriba” es cuidarte muy bien y mantener la perspectiva de “maratón-no-sprint” en la crianza de los hijos, hijos con los que, con suerte, tendrás relaciones largas y maravillosas.Como ayuda, aquí tienes otros 10 consejos para facilitar los límites y las fronteras.1. Piensa con antelación. Haz un plan y sé estratégico. En la crianza de los hijos, hay que ir un paso por delante. Por suerte, nosotros tenemos la corteza cerebral desarrollada de la que carecen nuestros hijos. A menudo conocemos los lugares en los que nuestros hijos van a empujar o a desmoronarse. Ya sea a la hora de comer o de acostarse, tómate el tiempo necesario para pensar bien las cosas y saber dónde están tus límites con antelación. Publicidad

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Establecer límites con su hijo

A medida que las restricciones de la pandemia empiezan a remitir, los padres descubren hasta qué punto sus hijos dependen del tiempo que pasan frente a la pantalla. Para muchas familias, los cierres nos obligaron a recurrir al entretenimiento virtual. Los colegios se conectaron totalmente a Internet. Aumentamos drásticamente nuestras comunicaciones en línea con los seres queridos que no podíamos ver en persona. El resultado es que ahora, más que nunca, hemos abrazado el mundo virtual – y a muchos niños les resulta difícil romper su “adicción” al tiempo de pantalla. Qué tan peligroso es el tiempo de pantalla para nuestros hijos y cómo pueden los padres restringir su tiempo en línea?

Ya en 2018, el Centro de Investigación Pew estableció un estudio para ver cuánto tiempo de pantalla había entre los niños. En ese momento, el 54% de los adolescentes de entre 13 y 17 años expresaban su preocupación por la cantidad de tiempo que pasaban en sus teléfonos y en línea.

Los investigadores del estudio informaron de que “un 52% de los adolescentes estadounidenses afirman haber tomado medidas para reducir el uso de su teléfono móvil, y porcentajes similares han intentado limitar su uso de las redes sociales (57%) o de los videojuegos (58%).”

Padres que no ponen límites

No soy partidario de la crianza permisiva. Los niños necesitan límites para sentirse seguros. Pero establecerlos y hacerlos cumplir es complicado, sobre todo si se trata de evitar la coacción, las amenazas y los sobornos. El “límite tranquilo y firme” es un músculo de la crianza que hay que ejercitar y construir con el tiempo. A mí se me daba mucho mejor cuando interactuaba con el hijo de otra persona. Recientemente, he tenido que practicar… mucho.

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Cuando tu hijo se comporta de forma grosera o insegura y tu mecha se ha acortado, las emociones se disparan. En el peor de los casos, la amígdala secuestra el córtex prefrontal e inunda el cuerpo de adrenalina y cortisol, poniéndolo en modo de lucha o huida.

Una vez que su cerebro “de abajo” (como lo llama el doctor Dan Seigel) ha tomado el control, su capacidad de pensar disminuye, no está regulado emocionalmente y su percepción de la situación probablemente esté sesgada. La mejor manera de permanecer en su cerebro “de arriba” es cuidarse muy bien y mantener la perspectiva de “maratón-no-sprint” en la crianza de los hijos, hijos con los que, con suerte, tendrá relaciones largas y maravillosas.